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Volver a empezar

25 Oct

Hoy no me extiendo mucho, pero si que os dejo una recomendación “Volver a empezar” dirigida por José Luis Garci e interpretada por Antonio Ferrandis (Chanquete pa los de casa) y Encarna Paso.

Coge el Gijón de hace 30 años, con unas gotitas de Covadonga, Deva y Cudillero, añade la añoranza de volver una tierra que se tuvo que dejar atrás, mezcla fútbol y literatura, adereza con historias de una juventud interrumpida y culmina con la maravillosa actuación de José Bódalo. Remueve bien, y tienes el Premio Óscar a la mejor película en lengua no Inglesa de 1982.

¡Que la disfruten!

 

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A Xentiquina apagóse-y la voz

3 May

Si no sabes que “La moto que tien Pachín ye una moto de primera, tien les ruedes de madera y l’asientu de tocín” o no eres un guaje asturiano  de los 80 y los 90, o no tuviste infancia alguna.

Andando por la red me encuentro con que Xentiquina hace un año que ya no existe. Que disgusto acabo de pillar aquí, yo sola, enfrente del ordenador… Me veo en el cole, eufórica, con una sonrisa de oreja a oreja que uno sólo tiene cuando lo peor que te puede pasar es que tu madre te mande un bocadillo de algo que no te guste para el recreo. Pienso que no cambio nada de aquella etapa, bueno, igual el frío mañanero que conocerán todos aquellos que estudiaron donde las escuelas del paseo de los Llerones en Sama.

Me paro  a pensar en todo esto y digo ¡Coño! Tengo 19, que en realidad soy como “la andolina qu’entama a dexar el ñeru” pero ahora me siento más vieya que’l coche’l maestru”.

Xentiquina era una banda de nenos del C.P Lieres-Solvay que intentaban promocionar y difundir la canción asturiana, dirigidos por su maestro de Llingua Asturiana, Nacho Fonseca. El origen del grupo surgió en el curso del 86 debido al poco material didáctico destinado a la asignatura por lo cual el maestro pensó que los cantares asturianos serían una buena forma de enseñar. Con la jubilación de Nacho Fonseca se pone fin a una “pequeña” (por la edad de los guajes, por supuesto) carrera musical que deja atrás 10 discos, numerosas actuaciones y muchos, muchos recuerdos.

No miento si digo que Llingua Asturiana siempre fue la asignatura que más me prestaba, eran unas horas a la semana donde me enseñaban palabras nuevas, parecidas a las que usaba en casa o en la calle pero no tanto en clase. Escribíamos, cantábamos y leíamos, ¿Alguien no recuerda los Lleo-Lleo? Hablábamos sobre nuestra cultura, nuestras costumbres, no sólo era la manera de aprender asturiano sino de concienciarnos con los problemas sociales de Asturies.

En el instituto continué cursándola, pese a que muchos compañeros siempre te decían –¿Y pa que vas? ¿Aprendéis algo?, Si el asturiano no sirve pa nada… Pues sí, sí que aprendimos. Aprendimos que hay cosas más allá de las que nos vienen impuestas, y que tenemos una lengua preciosa, que proteger y difundir, que es nuestra seña de identidad como pueblo.

Desde aquí quiero hacer un llamamiento para que las generaciones venideras sepan que Bambi tien oreyines d’algodón y que se preocupen por saber quién-y comió’l bocadiellu a Xuan, que digan a la hora de la comida queNun yos gusten les lenteyes”. Que sepan que por ser el más gallu de la quintana, tamién puen no aguantase de la medrana ante coses de esti mundo al revés, como pasa na “Granxa de Nel”.

Bien merez esta entrada que lleve la so correspondiente traducción al asturianu.

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Lo vuestro es puro teatro

22 Mar

Son unas teatreras y unas payasas, sí, pero en el sentido más bonito y dedicado de este mundo. Hacer teatro ya no es una afición, han hecho de él su filosofía de vida.                                                                                                                                                                                                   Os presento a Sara García y Llarina Arcoiza dos jóvenes naturales de Sama de Langreo, Asturias, que compaginan sus estudios de Pedagogía e Historia del Arte respectivamente , en la Universidad de Oviedo, con su vicio confesable, el teatro. Cada semana no faltan a su cita en la Escuela Municipal de Teatro Infantil y Juvenil de Langreo, donde la Asociación Los Glayus pretende fomentar el teatro como un recurso educativo más.

Janire Roces: ¿Cuándo pisasteis por primera vez las tablas de un escenario?

Sara García: La primera fue en un pequeño salón de actos, como cantante, imitando a Susana (cantante infantil) y su banda, interpretando la canción “una gallina en un corral”. Tenía 7 años.

Llarina Arcoiza: La verdad, no lo tengo muy claro, llevo en el mundo del teatro desde hace casi doce años, pero no sé si fruto de los nervios o por el paso del tiempo no recuerdo mi primera vez encima de un escenario.  Si que recuerdo decenas de “obritas” que por aquel entonces parecían el mayor proyecto de nuestra vida, obras que se quedaron por el camino, logros, fracasos, pero sobre todo recuerdo la ilusión con la que cada viernes esperaba con ansiedad a que llegaran los monitores y nos pusieran trabajo, por muy cansada que estuviera,  el teatro siempre me hacia sacar fuerzas de cualquier rincón. 

J.R: En la Escuela de Teatro Municipal de Langreo los actores van desde los 4  hasta los 18 años ¿El que haya tanta diversidad hace que los pequeños vayan aprendiendo de imitar a los mayores y que al revés los mayores aparte de su función de actuar, también tengan la de enseñar?

S.G: Los más pequeños son como esponjas. Hace poco, estuvimos viendo una obra de teatro que están haciendo ahora “Los Glayus”. Se llama “Trampatatrán”. Después de verla, cuando volvimos a las “clases” les pedimos a los peques que creasen su propia obra cómica, y nos impresionó mucho que utilizaran pequeños detalles que les habían visto a sus monitores. Los más mayores enseñan un poco cada día. Nosotras, las mayores que terminamos en la escuela el año pasado, estamos de comodín con los monitores de “Los Glayus”, y más que enseñar, aprendemos un poco más cada viernes.

L.A: Una opción que tenemos una vez llegados a la mayoría de edad es hacer el curso de monitor de tiempo libre para después empezar a echar un cable a aquellos que fueron –y que en el fondo, siguen siendo- nuestros monitores, incluso dinamizar alguna actividad o preparar algún proyecto novedoso. En mi opinión sí que sirve, claro, porque siempre está en el aire la pregunta de “¿Y yo fui así, me comportaba así o hacia este tipo de cosas cuando tenia catorce años?”  Te hace reflexionar sobre cómo comportarte ante un grupo de niños. Yo recuerdo, cuando todavía estábamos en el grupo de medianos, de ocho a doce años, que para mí los mayores eran un mundo a parte, un ejemplo a seguir, y ahora cuando oigo decir a algún pequeñajo “vamos a hacer esto, como los mayores” refiriéndose a nuestro grupo y me enorgullece.

J.R: Al ser amateurs, tenéis que ser un poco autosuficientes en todos los aspectos. Es decir, ¿Aparte de vuestro papel base que es el de actuar, tenéis que encargaros de otros aspectos?

L.A: Desde bien pequeños nos trataron de inculcar la idea de menos es más, de no sobrevalorar lo material ante lo actoral. También forma parte del aprendizaje el saber formar parte de una compañía, de no pensar en el “yo” sino en el “todos juntos”. Hasta hace unos cuatro años, eran los monitores  los que se encargaban del decorado, el vestuario, maquillaje, todo el papeleo para reservar teatro, pero sin embargo, con el primer gran proyecto que llevamos a cabo fuimos nosotros quien nos repartimos las tareas según los intereses o las habilidades de cada uno. Al principio todo era un universo, nadie sabía muy bien lo que tenía que hacer, nos equivocábamos, llamábamos a teatros que ya no existían, nos matábamos construyendo el atrezzo, sudábamos cuando había que maquillar a algún compañero y mil anécdotas más que nos podrían llevar mucho tiempo. Pero como todo, con el paso del tiempo fuimos capaces de autogestionarnos  hasta llegar a preparar una obra por nuestra cuenta para sorprender a los monitores en la última actuación como “grupo de mayores”.

J.R: El Ayuntamiento de Langreo ha cerrado el centro donde estaba situada vuestra escuela y donde la organización Los Glayus llevaba a cabo su labor. ¿Cómo os afecta a vosotras a la hora de seguir realizando vuestras actividades?

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