Archivo | julio, 2012

Pesllao pa folgar

9 Jul

Como yo soy muy de morriña, muy de echar de menos mi casa, esti verano opto por la versión inglesa de Asturies, véase Dublín. Lluvia y verde a tutiplén, sin complicaciones.

Bueno, vamos a llamarlo “Viaje educativo para incrementar y perfeccionar el inglés a la par que uno establece relaciones multiculturales” que vete tú a saber quien puede llegar a dar con este blog, algún profesor, algún miembro de Fundesfor, o peor…¡Mi madre!

A la vuelta prometo fotos, experiencias, y demás coses prestoses. 

PD.: Mariano, tengo miedo de que un mes nos desmanteles el país y que cuando quiera volve,  en el aeropuerto me digan “¿Spain? Sorry, country not found”. Así que no la lies chati 😉

PD.2: ¡Ánimo mineronos! En vosotros están representados todos los trabajadores, dignificáis la lucha obrera y no os pisarán. #ResistenciaMinera

Cuando la roña son historias

4 Jul
Converse Curtsey by Chris Gusen
Converse Curtsey, a photo by Chris Gusen on Flickr.

Me declaro incondicional de los grupos de Facebook, hasta un punto que roza lo enfermizo. Me identifico con mil cosas y tengo la necesidad que mis amigos “caralibros” lo sepan también. Que a fin de cuentas, si son mis amigos deberían saberlo sin que yo pulsase el “Me gusta”, pero será cosa del ego 2.0 que desde la llegada de las redes sociales nos hace que baje Modesto para que subamos nosotros.

Uno de los primeros fue, “Madres que te lavan las Converse a escondidas”. Converse, veáse playeros/tenis/deportivas/zapatillas/bambas de lona y goma con un redondel con el logo en la parte interna del mismo (tócate los cojones, encima ni se luce la dichosa estrella) con un pequeño cartelito en la zona del talón, “All Star” y cuyo precio no baja de 50 euros (en España, que en el extranjero se pueden encontrar auténticas gangas).

Teóricos de todo el mundo estudian porque nos encanta acumular mierda en ellos, lo que nos gusta que los cordones estén negros y deshechos, meterlos en charcos, barrizales, ver cómo el logo se va desgastando… pero ¿POR QUÉ? ¡Si llevas 50 euros de tu bolsillo en tus pies!
La intríngulis de la cuestión, y verdadero de rompedero de cabeza de estos científicos de la Universidad de Massachusetts, son la reacciones violentas que se originan en los sujetos cuando su ansiada pertenencia pasa por un proceso de corrección de imperfecciones. Vamos, cuando tu madre, a lo zorro, porque siempre es a escondidas, te las echa a la lavadora.

Yo he llegado a la conclusión de que si nos gusta acumular mierda en ellas es porque es una manera de decir mira todo lo que he pasado con ellas, cuánto tiempo llevan a mi lado, cuántas historias.

–Pues es que sucias, así como sucias, osea quedan más “cool.

–Tú, te callas, moderna de los infiernos.

Acumular cosas es la manera que el ser humano tiene de recordar su vida, si guardamos fotografías, objetos… ¿Por qué no acumular suciedad? Al fin y al acabo, es la manera de recordar nuestros pasos, de elegir si queremos regresar sobre ellos o continuar hacia delante, son nuestros errores o aciertos, son parte de nuestra vida.
Esa mancha de verdín en la goma te recuerda aquella tarde de verano en el parque, la arena que aún se resiste a irse del todo, bajo la plantilla, al verano antes de empezar a la universidad, la esquina de la goma rota…al cabrón que te pisó y te hizo ver las estrellas.
“Caminante no hay camino, se hace camino al andar…” Y sí lo dice Machado ¿Quiénes son nuestras madres para contradecirlo?

PD.: Sí es país para jóvenes no se hace responsable si tras realizar esta argumentación ha vuestra madre, ella os respondió con un pescozón, ¡Malandrines!.