Archivo | marzo, 2012

Una marca “que está fuera de reglas”

31 Mar

En la variedad está el futuro y David Cienfuegos ( Langreo, 1990) entiende de ello. Uno de sus más fructíferos resultados en los negocios le ha llegado de la mano de su marca Uneven Clothing. Como su nombre indica, qué esta fuera de regla, contrario a ella y diferente. Un poco como lo que a él lo diferencia del resto de chavales de su edad. 

Practica atletismo, estudia el Grado de Ingeniería en Tecnologías y Servicios de Telecomunicación en la Universidad de Oviedo, ha posado como modelo y es diseñador freelance, desarrollador web y como él mismo nos ha explicado, desde los 13 años, cuando empezó a sacar algo de dinerillo con webs, hasta ahora siempre ha tratado de buscar la manera de hacer negocio.

Ha accedido a contestar unas preguntas para que conozcamos un poco más si con el olfato de los negocios uno nace, o se hace:

Janire Roces: Me gustaría que me explicaras un poco los proyectos que tienes ahora mismo entre manos, como diseñador freelance con cartelería,  flyers, páginas Web, etc… ¿Con qué empresas o Webs colaboras o has colaborado?

David Cienfuegos: Pues actualmente a parte del trabajo que hago con Uneven Clothing, estoy trabajando con los chicos de Last Round que tienen una línea de productos profesionales de boxeo y  kick boxing y una tienda online que les mantengo. También me encargo de la cartelería de algunos locales de Asturias y creo varias webs por encargo, actualmente estoy trabajando en una para el rector de la Universidad de León y durante finales del año pasado he entregado varios blogs a diversos clientes, unos ejemplos pueden ser Para tus oídos yMarketing Innovador.

J.R: ¿Cómo surgió la idea de crear tu propia marca de ropa? ¿A través de qué la distribuyes?

D.C: Surgió de la idea de un compañero de clase al enterarse de que me dedicaba al tema de diseño de carteleria, webs, etc… Me dijo ¿Y por qué no ropa? Y ahí estamos poco a poco… La distribución la hago através de Internet mayoritariamente, aunque antes del verano esperamos estar en varios negocios de Asturias.

J.R: ¿Has llegado a pensar en abrir tu propio local donde vender tus diseños?

D.C: No y actualmente no me interesa, prefiero empezar por locales ajenos y ver como funciona para saber mejor lo que gusta y lo que no y avanzar por esa línea antes de abrir algo propio, en ese aspecto solo tendré la venta online.

J.R: Tus camisetas han aparecido en la serie Aída, has colaborado con los grupos Jaula de Grillos y Sheeps From Nebraska… ¿Qué siente uno cuando ve la difusión que pueden llegar alcanzar sus diseños?

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El futuro es nuestro ¡Devolvednoslo!

25 Mar
15M by vidafrida
15M, a photo by vidafrida on Flickr.

Pues eso, tomad nota.
En especial y sobretodo es un mensaje que me gustaría enviar a mi casa, a Asturias, ya que hoy día 25 de Marzo por segunda vez en ocho meses nos volvemos a presentar en los colegios electorales.

No te quedes en casa, sale, vota  y REBÉLATE para defender lo de casa, porque sí es posible una salida a esta crisis, pero no en las manos de los de siempre. Dejad claro que con nuestro futuro no se juega, el derecho a construir una vida en base a nuestro trabajo NO se negocia.

“Asturies nun escaez”.

Lo vuestro es puro teatro

22 Mar

Son unas teatreras y unas payasas, sí, pero en el sentido más bonito y dedicado de este mundo. Hacer teatro ya no es una afición, han hecho de él su filosofía de vida.                                                                                                                                                                                                   Os presento a Sara García y Llarina Arcoiza dos jóvenes naturales de Sama de Langreo, Asturias, que compaginan sus estudios de Pedagogía e Historia del Arte respectivamente , en la Universidad de Oviedo, con su vicio confesable, el teatro. Cada semana no faltan a su cita en la Escuela Municipal de Teatro Infantil y Juvenil de Langreo, donde la Asociación Los Glayus pretende fomentar el teatro como un recurso educativo más.

Janire Roces: ¿Cuándo pisasteis por primera vez las tablas de un escenario?

Sara García: La primera fue en un pequeño salón de actos, como cantante, imitando a Susana (cantante infantil) y su banda, interpretando la canción “una gallina en un corral”. Tenía 7 años.

Llarina Arcoiza: La verdad, no lo tengo muy claro, llevo en el mundo del teatro desde hace casi doce años, pero no sé si fruto de los nervios o por el paso del tiempo no recuerdo mi primera vez encima de un escenario.  Si que recuerdo decenas de “obritas” que por aquel entonces parecían el mayor proyecto de nuestra vida, obras que se quedaron por el camino, logros, fracasos, pero sobre todo recuerdo la ilusión con la que cada viernes esperaba con ansiedad a que llegaran los monitores y nos pusieran trabajo, por muy cansada que estuviera,  el teatro siempre me hacia sacar fuerzas de cualquier rincón. 

J.R: En la Escuela de Teatro Municipal de Langreo los actores van desde los 4  hasta los 18 años ¿El que haya tanta diversidad hace que los pequeños vayan aprendiendo de imitar a los mayores y que al revés los mayores aparte de su función de actuar, también tengan la de enseñar?

S.G: Los más pequeños son como esponjas. Hace poco, estuvimos viendo una obra de teatro que están haciendo ahora “Los Glayus”. Se llama “Trampatatrán”. Después de verla, cuando volvimos a las “clases” les pedimos a los peques que creasen su propia obra cómica, y nos impresionó mucho que utilizaran pequeños detalles que les habían visto a sus monitores. Los más mayores enseñan un poco cada día. Nosotras, las mayores que terminamos en la escuela el año pasado, estamos de comodín con los monitores de “Los Glayus”, y más que enseñar, aprendemos un poco más cada viernes.

L.A: Una opción que tenemos una vez llegados a la mayoría de edad es hacer el curso de monitor de tiempo libre para después empezar a echar un cable a aquellos que fueron –y que en el fondo, siguen siendo- nuestros monitores, incluso dinamizar alguna actividad o preparar algún proyecto novedoso. En mi opinión sí que sirve, claro, porque siempre está en el aire la pregunta de “¿Y yo fui así, me comportaba así o hacia este tipo de cosas cuando tenia catorce años?”  Te hace reflexionar sobre cómo comportarte ante un grupo de niños. Yo recuerdo, cuando todavía estábamos en el grupo de medianos, de ocho a doce años, que para mí los mayores eran un mundo a parte, un ejemplo a seguir, y ahora cuando oigo decir a algún pequeñajo “vamos a hacer esto, como los mayores” refiriéndose a nuestro grupo y me enorgullece.

J.R: Al ser amateurs, tenéis que ser un poco autosuficientes en todos los aspectos. Es decir, ¿Aparte de vuestro papel base que es el de actuar, tenéis que encargaros de otros aspectos?

L.A: Desde bien pequeños nos trataron de inculcar la idea de menos es más, de no sobrevalorar lo material ante lo actoral. También forma parte del aprendizaje el saber formar parte de una compañía, de no pensar en el “yo” sino en el “todos juntos”. Hasta hace unos cuatro años, eran los monitores  los que se encargaban del decorado, el vestuario, maquillaje, todo el papeleo para reservar teatro, pero sin embargo, con el primer gran proyecto que llevamos a cabo fuimos nosotros quien nos repartimos las tareas según los intereses o las habilidades de cada uno. Al principio todo era un universo, nadie sabía muy bien lo que tenía que hacer, nos equivocábamos, llamábamos a teatros que ya no existían, nos matábamos construyendo el atrezzo, sudábamos cuando había que maquillar a algún compañero y mil anécdotas más que nos podrían llevar mucho tiempo. Pero como todo, con el paso del tiempo fuimos capaces de autogestionarnos  hasta llegar a preparar una obra por nuestra cuenta para sorprender a los monitores en la última actuación como “grupo de mayores”.

J.R: El Ayuntamiento de Langreo ha cerrado el centro donde estaba situada vuestra escuela y donde la organización Los Glayus llevaba a cabo su labor. ¿Cómo os afecta a vosotras a la hora de seguir realizando vuestras actividades?

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“Tanto talento no debería perderse nunca”

20 Mar

      

No hay que olvidar que es publicidad, y que un banco nos quiera pintar la vida de color de rosa en estos momentos, cuando llevan años empeñados en pintárnosla de negro, pues no inspira confianza. Omitiendo todo esto, quiero quedarme con la historia que nos cuentan.

“Soy Nerea, nací en un pequeño pueblo del Norte, y aunque no fue fácil, conseguí llegar a la universidad”. Nerea es una actriz, sí, pero fácilmente podríamos ponerle otros nombres. Como nos cuenta el spot, Nerea ya está trabajando, pero quizás si empezara a la universidad en alguno de estos cuatro años de nueva legislatura ni su esfuerzo ni el de sus padres habría merecido la pena. Quizás se encontraría con que las becas sólo premian la excelencia y no se aboga por la integración de las clases con menos recursos. Se daría cuenta que al venir de una familia de “clase baja” (de pena, vivir en pleno siglo XXI y seguir aún clasificándonos así) no tendría las mismas oportunidades que sus compañeros.

Nerea vería que los baremos que se pretenden instalar no son para promover la calidad educativa, sino para realizar una criba en las universidades. Tendría que aguantar comentarios del tipo que las personas becadas se lo gastan en todo menos en estudiar. También como se critica que con un 80% de los créditos aprobados, 60% en el caso de las ingenierías, se pueda optar ya a una beca. Es que claro, aprobar el 80% de las asignaturas es coser y cantar, y ni supone ningún esfuerzo ni nada….Nerea entendería que realmente lo que se trata es de repudiar a la gente que no se puede permitir los costes a titulaciones inferiores para ejercer trabajos muchísimo menos cualificados que a los que un universitario pudiera acceder. Vería como quieren desequilibrar la balanza a su favor, para que las tornas volvieran a ser como antaño.

 Prefiero cincuenta jóvenes con una media de 6 o 7 en una clase, que quince con una media de 10. Prefiero formar a una sociedad por igual, y no tener que relevar a unos a la ignorancia o la inferioridad por la casa donde han nacido. Prefiero vivir en un país donde el Estado apoya a sus estudiantes y no los obliga a embarcarse en préstamos para poder sufragar sus estudios.

Federico Gutiérrez-Solana, presidente de la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas en una entrevista a RNE, dijo que “no hay inversión más productiva que la del conocimiento“, será ese el problema, que vivimos en un país donde algunos quieren hacer esa inversión de manera selectiva, ya que a menos conocimiento, mas ingenuidad, y más facilidad de control.

Y para finalizar, si yo fuera Nerea le diría al señor ministro Wert, “Ponte a tú a trabajar en la batea y con una red en una mano y un libro en la otra me explicas como lograr matrículas de honor para poder seguir estudiando”.

Fuentes:

Público

Lainformación.com

El País

ABC

7 Mar

Crisis, crisis, CRISIS. Si te consideras persona integrada en la sociedad la oirás mínimo 10 veces al día, sino siento decirte que quizás eres un ermitaño cual San Antonio Abad. Ya no es tanto la crisis económica en la que hemos metido la pata hasta el fondo (literalmente los dos sentidos son válidos) sino la crisis social resultado de ella.

En una entrevista en el diario Público leí como Cándido Méndez, secretario general de UGT afirmaba “Corremos el riesgo de que nuestros hijos vivan peor que nosotros” cosa que en parte comparto con él, porque las cosas están fastidiadas y peor se pondrán. Pero la parte de mí que quiere no creer en ello, sabe o quiere creer saber que los jóvenes sabremos buscarnos la vida, que no nos vamos a quedar parados viendo como nuestros títulos universitarios no valen para nada o viviendo con papá y mamá hasta los 30.

La idea con la que me dedicaré a teclear algo medianamente inteligible es la de buscar y contar iniciativas de todo tipo llevadas a cabo por jóvenes, gente que emprende proyectos, actividades de interés, movimientos sociales y culturales que nos afectan, y vamos un poco de todo. Una vez alguien me dijo haciendo alusión a mi carrera “¿Periodismo? Pffff…Habláis de todo pero no sabéis de nada”. Por eso, hablaré de lo que conozco, de gente como yo y no tan como yo.